Mis últimas 48 horas

Mis últimas 48 horas

Hoy hace justamente tres meses que no escribía en Motivarte es un Arte.

Y quiero compartir con todos vosotros mis últimas 48 horas. Estos dos últimos días han sido muy especiales para mí y para algunas personas con las que he podido compartir esta experiencia.

Si te digo que he estado estos dos últimos días con Manuela Rodriguez, posiblemente no te suene de nada,  sin embargo me gustaría  dedicar este post a esta señora y a la vez compartir con todos vosotros esta bonita historia.

Manuela Rodriguez nació en Madrid hace 82 primaveras, (aunque hemos de reconocer que no los aparenta), ha vivido en diferentes partes del mundo, Estados Unidos, Argentina, España, etc. Casada con un diplomático tuvo dos hijos, uno de ellos fue mi maestro y amigo Fernando Moreno, del que os he hablado y escrito en multitud de ocasiones.

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He de decir que no conocía a Manuela personalmente, en todos los cursos que Fernando impartía, siempre, siempre, siempre, hablaba de su madre. La describía como una dama, una gran señora, muy elegante, muy coqueta, con un gusto y una educación exquisita, aparte de muy guapa. Siempre me decía… “José María, el día que la conozcas verás que no exagero, es increíble”

Hace unos tres meses, recibí la llamada de Manuela. Era la primera vez que hablaba con ella, me llamó porque había leído en mi blog el post dedicado a Fernando y porque se estaba entrevistando con amigos y alumnos de su hijo. Hablamos durante más de hora y media, fue muy especial ese primer contacto, porque sin conocernos de nada, reímos y lloramos recordando a Fernando. Me comentó su interés en venir a Córdoba para conocernos y poder compartir más tiempo hablando de su hijo, a lo que acepté encantado.

Manuela, venía buscando encontrar a su hijo en nosotros, en nuestras muestras de cariño y admiración hacia él,  en sus enseñanzas,  venía buscando el abrazo que no le puede dar a él físicamente. Venía según sus palabras, a recargarse de energía para hacer más llevaderos sus momentos de soledad, para intentar hacer más fácil el sin sentido y la sin razón de tener que despedir a un hijo de este mundo.

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Cuando perdemos a un ser querido es muy doloroso, perder a tus padres es muy duro, aunque es ley de vida. Pero perder un hijo o hija, eso…, eso es antinatura, eso es inhumano.

Manuela nos ha dado una lección magistral de sabiduría, nos ha mostrado de forma muy sencilla sus reflexiones sobre la vida, sobre la muerte, sobre la conducta humana. Nos ha contado anécdotas de su vida y de la de Fernando, hemos podido disfrutar y aprender de esta octogenaria con una lucidez espectacular. Las personas que hemos tenido el honor y el placer de estar con ella, nos hemos quedado maravillados con su forma de interpretar la vida. Nos hemos quedado embobados escuchándola durante horas, hablando con una pasión increíble de sus hijos, de sus pinturas, de sus pasiones y de su vida.

Manuela Rodriguez

Ahora entiendo cuando Fernando Moreno me decía… “Mi madre es un ser especial”. Doy fe de ello, es una mujer que transmite paz, armonía, sabiduría y cariño por cada poro de su piel.

¡Si señor! Tenías razón amigo, es un ser especial, un ser de luz.

Gracias Manuela por existir, no se si habrá conseguido llevarse lo que venía buscando, lo que si se es que los que la hemos conocido, hemos recibo mucho más y con creces.

Un abrazo.

Salud y éxitos.